De acuerdo con la información conocida, el hecho ocurrió el pasado 15 de abril y quedó registrado en cámaras de seguridad instaladas en el interior del inmueble. Las imágenes muestran a la víctima en medio de una discusión con su suegra, Erika María N., quien presuntamente desenfundó un arma y disparó a corta distancia.
Aunque parte del ataque ocurre fuera del encuadre, el audio permite reconstruir la escena: tras el primer disparo se escucha el grito de la joven, seguido de al menos cinco detonaciones adicionales. El informe de necropsia confirmó la magnitud del hecho, señalando que el cuerpo presentaba 12 impactos de bala, distribuidos entre la cabeza y el tórax. Además, en el material audiovisual, se puede observar cómo el esposo de Carolina confronta a su madre diciendo: “¿Qué hiciste loca?” a lo que ella responde: “Nada. Me hizo enojar. Ella fue la culpable”.
Las autoridades atendieron el caso un día después de ocurrido, tras la denuncia del esposo, quien argumentó que tardó en presentar la denuncia porque su prioridad fue proteger a su hija de ocho meses, temiendo que quedara bajo custodia institucional mientras se adelantaban los procedimientos.
En el apartamento, ubicado en la calle Édgar Allan Poe, el personal de la Fiscalía incautó una pistola calibre 9 milímetros, además de varios casquillos y proyectiles, elementos clave para la investigación.
El hecho, registrado completamente por las cámaras internas del apartamento, ha generado indignación por tratarse de un crimen ocurrido en un entorno familiar y por la contundencia de las pruebas audiovisuales.











