El hecho, analizado por el laboratorio de genética de la Universidad Nacional de Colombia, salió a la luz tras una prueba de paternidad realizada dos años después del nacimiento de los bebés. Los resultados revelaron que uno de los niños coincidía genéticamente con el presunto padre, mientras que el otro no.
Tras repetir los estudios, los expertos confirmaron que se trataba de un fenómeno extremadamente raro conocido como superfecundación heteropaternal, en el que dos óvulos liberados en el mismo ciclo menstrual son fecundados por hombres distintos.
El profesor William Usaquén, director del laboratorio, aseguró que es el único caso registrado en su trayectoria, destacando la rareza del evento, que ocurre en un porcentaje mínimo de la población.
El hallazgo no solo llamó la atención por lo inusual, sino que también evidencia los avances en las pruebas genéticas, capaces de identificar con precisión este tipo de situaciones poco frecuentes.











