El proceso inició en horas de la mañana, pero ni el exmandatario ni su equipo jurídico acudieron ante el tribunal, situación que llevó a las autoridades a declararlo en rebeldía.
Ante su inasistencia, la presidenta del tribunal, la jueza Rosmery Ruiz, ratificó la vigencia de la orden de aprehensión, así como las medidas de arraigo en su contra, dentro del proceso que sigue en curso.
La investigación se mantiene abierta y las autoridades judiciales continúan con las actuaciones correspondientes en este caso que ha generado amplia atención en Bolivia y la región.
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