Según explicó el comandante, Carlos Fernando Silva, la aeronave despegó con aproximadamente 133.000 libras, dentro de los límites permitidos para esa pista, que alcanza las 139.000 libras, y por debajo de su capacidad máxima operativa.
El vuelo correspondía a una misión de transporte militar y no a un ejercicio de entrenamiento. A bordo viajaban 126 personas, incluidas 11 tripulantes, y la presencia de personal adicional respondía a decisiones operativas.
La aeronave, matrícula FAC 1016, fabricada en 1983, contaba con más de 13.500 horas de vuelo y tenía certificación de aeronavegabilidad vigente tras recientes mantenimientos.
Con el peso descartado como causa inicial, las autoridades concentran ahora la investigación en reconstruir los últimos momentos del vuelo, apoyándose en testimonios de sobrevivientes y análisis técnicos, en uno de los accidentes más graves de la aviación militar reciente en Colombia.











