Durante su intervención, De la Espriella aseguró que, de llegar a la Presidencia, despachará desde las regiones porque considera que “el centralismo ha alejado al Gobierno de los pueblos”, afirmando que es necesario gobernar más cerca de las problemáticas reales de las comunidades.
Sobre la situación de orden público en Tuluá, reconoció que la ciudad enfrenta serios problemas de extorsión y anunció que propondrá la creación de un bloque de búsqueda para combatir ese flagelo. Incluso, señaló que se entregarían nombres de presuntos responsables a las autoridades, quienes tendrían un plazo para capturarlos “o darles de baja”.
Además, lanzó una fuerte crítica al sistema judicial al afirmar que “si los jueces no funcionan, hay que cambiarlos”.
En materia de salud, manifestó que el sistema debe ser estabilizado de manera urgente, comparándolo con la atención a un paciente crítico que llega a una clínica. “Los pacientes se están muriendo”, afirmó el candidato, insistiendo en que el sector requiere medidas inmediatas.
También habló sobre la situación económica del país y cuestionó la carga tributaria. Señaló que a los trabajadores se les debe pagar bien, pero que los empresarios y emprendedores necesitan herramientas para poder producir y generar empleo. “Los impuestos en Colombia tienen a la gente ahogada”, expresó.
Finalmente, se refirió al incremento en los impuestos prediales, asegurando que hay ciudadanos que “no tienen cómo pagarlos ni vendiendo el predio”, por lo que pidió revisar esas tarifas.










