De acuerdo con expertos, síntomas como inflamación abdominal constante, sensación de llenura rápida al comer, dolor en la pelvis o la espalda baja, necesidad frecuente de orinar y cansancio permanente deben ser motivo de atención médica cuando aparecen de forma continua.
“La diferencia está en que no es una inflamación que va y viene. La paciente se siente hinchada todo el tiempo, nota que la ropa ya no le cierra y además hay dolor constante en la pelvis o la espalda baja”, explicó la especialista Hurtado León.
La médica advirtió que muchas mujeres relacionan estos síntomas con colitis, gastritis u otros trastornos digestivos, retrasando la consulta médica y, en consecuencia, el diagnóstico oportuno.
Según datos del Instituto Nacional de Cancerología, las probabilidades de curación del cáncer de ovario superan el 90 % cuando se detecta en etapa temprana. Sin embargo, en fases avanzadas las posibilidades de recuperación pueden disminuir considerablemente.
“Muchas pacientes llegan después de consultar a tres o cuatro médicos porque los síntomas se confunden fácilmente. Por eso la prevención y la información son fundamentales”, agregó la especialista.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran antecedentes familiares, obesidad, tabaquismo, tener más de 50 años, no haber tenido hijos o haber tenido el primer embarazo después de los 35 años.
Los especialistas recomendaron acudir periódicamente al ginecólogo y realizar estudios como ecografías o ultrasonidos transvaginales en caso de sospecha, insistiendo en que detectar los síntomas a tiempo puede marcar la diferencia en el tratamiento de la enfermedad.










