Noelia, de 25 años, falleció luego de una batalla judicial de casi dos años para acceder a este derecho. La joven había quedado parapléjica tras un intento de suicidio en 2022 y, según informes médicos, presentaba una condición clínica no recuperable con dolor y sufrimiento crónico e incapacitante.
Sin embargo, su madre sostiene que Noelia no estaba en condiciones de tomar esa decisión debido a problemas de salud mental como trastorno límite de personalidad y trastorno obsesivo compulsivo. “No quiero que haya más Noelias”, expresó en su mensaje.
Yolanda también cuestionó que, como madre, no pudiera intervenir en decisiones médicas por tratarse de una persona mayor de edad, y aseguró que la normativa debería aplicarse únicamente a pacientes con enfermedades terminales.
España aprobó la ley de eutanasia en 2021, permitiendo la muerte asistida a personas con enfermedades graves e incurables o padecimientos crónicos imposibilitantes, siempre que conserven capacidad legal y cumplan estrictos requisitos médicos.
El caso ha reabierto el debate social y político sobre los límites de la autonomía personal, la salud mental y la aplicación de la eutanasia.











