De acuerdo con versiones conocidas en la zona, hombres vinculados a la estructura Jaime Martínez, del Estado Mayor Central, se habrían presentado en sectores como Alto Grande y La Pedregosa, comunidades profundamente golpeadas por el atentado que dejó 20 personas muertas y más de 30 heridas.
Los hechos se habrían registrado en medio de los sepelios y homenajes realizados esta semana, cuando los habitantes despedían a sus seres queridos. Según testigos, los armados buscaban entregar millonarias sumas de dinero a algunos familiares, situación que generó temor, tensión y rechazo entre la población.
Varios allegados se habrían negado a recibir cualquier ofrecimiento. “No se puede poner precio a la vida de una persona”, expresaron habitantes, quienes además denunciaron que muchas personas guardaron silencio por miedo a represalias.
La tragedia ocurrió en la vereda El Túnel, sobre la vía Panamericana, cuando un explosivo fue activado al paso de un bus escalera en el que viajaban campesinos que se dirigían a vender productos agrícolas y abastecerse para sus hogares. Entre las víctimas había adultos mayores, trabajadores del campo y el conductor del vehículo, Ciro Valencia, ampliamente reconocido en la comunidad.
Mientras el municipio continúa de luto, varios heridos permanecen en delicado estado de salud en centros asistenciales de Popayán y Cali. Las autoridades no se han pronunciado oficialmente sobre estas nuevas denuncias.











