El operativo fue adelantado por la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca en articulación con la Policía Ambiental, quienes hallaron a los felinos dentro de una jaula improvisada en un establo, donde también había caballos y gallos de pelea.
Durante la intervención se evidenció que los animales eran alimentados presuntamente con aves de corral, incluidos gallos utilizados en peleas, una práctica inadecuada para esta especie silvestre.
Tras el rescate, los ocelotes (Leopardus pardalis) fueron trasladados al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de la CVC, donde se confirmó que se trata de dos hembras adultas. Durante la valoración inicial, los profesionales evidenciaron que presentan buen estado físico, con dentadura completa y pelaje en buenas condiciones, aunque muestran un comportamiento tranquilo frente a los humanos, señal de habituación al cautiverio.
Mantener este tipo de felinos en zonas urbanas representa un riesgo principalmente para su bienestar, ya que el hábitat natural de los ocelotes son los bosques tropicales, selvas húmedas y zonas con abundante vegetación, donde desarrolla sus comportamientos de caza y supervivencia. Permanecer en cautiverio y en ambientes urbanos afecta directamente su instinto natural, además de generar dependencia de los humanos y dificultar su futura reintegración a su entorno silvestre.
Las dos ocelotes permanecerán bajo observación mientras avanzan los procesos de rehabilitación y se evalúa su posible retorno a un entorno natural adecuado.











