Entre las medidas se destaca el despliegue de más de 6.000 uniformados adicionales y el fortalecimiento de los esquemas de protección para los aspirantes y sus familias, con el fin de prevenir posibles atentados durante la campaña.
La reunión fue liderada por el Ministerio de Defensa y definió además mejorar el intercambio de información entre organismos de inteligencia, así como intensificar la vigilancia en eventos públicos y desplazamientos de los candidatos.
La decisión se produce tras advertencias del presidente Gustavo Petro, quien aseguró que información compartida por la CIA alertó sobre un presunto plan para atentar contra el candidato Iván Cepeda Castro.
Asimismo, el expresidente Álvaro Uribe Vélez denunció un supuesto plan de magnicidio contra la senadora Paloma Valencia, lo que llevó a las autoridades a tratar estos casos bajo una misma alerta de seguridad nacional.
Las autoridades indicaron que también se fortalecerán las labores de inteligencia preventiva y la coordinación entre fuerza pública, organismos de inteligencia y entidades de protección para garantizar la seguridad electoral.











