La medida busca garantizar que los estudiantes puedan cumplir con sus prácticas sin afectar su proceso académico, obligando a las empresas a reorganizar horarios y condiciones para quienes se encuentren en etapa de formación.
De acuerdo con la nueva normativa, las prácticas profesionales deberán priorizar el aprendizaje y no convertirse en una carga laboral. Además, las empresas tendrán la obligación de brindar acompañamiento formativo y respetar los horarios académicos de los estudiantes.
El decreto también establece condiciones especiales para menores de edad. Los jóvenes menores de 17 años podrán cumplir jornadas de máximo 30 horas semanales y hasta las 6:00 p. m., mientras que quienes tengan entre 17 y 18 años podrán trabajar hasta 40 horas, con límite hasta las 8:00 p. m.
Asimismo, la normativa contempla la afiliación obligatoria al Sistema General de Riesgos Laborales desde el inicio de la práctica, además de un apoyo económico mensual que, aunque no constituye salario, busca cubrir gastos básicos como transporte y alimentación.
El Gobierno señaló que estas medidas buscan fortalecer el proceso educativo de los jóvenes y evitar que las prácticas se conviertan en jornadas laborales extensas sin garantías mínimas de bienestar.











