El hombre, de 32 años, fue visto por última vez la madrugada del 21 de marzo, durante una escala laboral en la ciudad. Según la reconstrucción preliminar, salió con compañeros a un establecimiento en el sector de El Poblado y posteriormente se trasladó hacia otro punto en Itagüí, donde se pierde su rastro.
Uno de los elementos clave del caso es el último mensaje que envió hacia las 5:00 de la mañana, en el que aseguró a un amigo que se encontraba bien. Desde ese momento, no volvió a responder llamadas ni mensajes.
Horas después, su celular registró una última ubicación en una zona residencial de Medellín, al parecer en un alojamiento tipo Airbnb, sin que se tenga nueva información desde entonces.
Las autoridades han señalado avances en la investigación, incluyendo la identificación de personas y vehículos, y no descartan que el caso esté relacionado con la modalidad de hurto mediante el uso de sustancias como la escopolamina.
La aerolínea confirmó que colabora con las autoridades y brinda apoyo a la familia del tripulante, mientras continúa la búsqueda.









