Los ciudadanos seleccionados deberán asistir a los puestos de votación desde primeras horas del día para garantizar la instalación de las mesas, el desarrollo del proceso electoral y el conteo inicial de los votos. El incumplimiento de esta designación puede acarrear sanciones económicas de hasta 10 salarios mínimos.
Sin embargo, esta responsabilidad también contempla beneficios. Los jurados tienen derecho a un día de descanso compensatorio remunerado, que puede hacerse efectivo dentro de los 45 días posteriores a la elección. Este incentivo aplica por cada jornada electoral, por lo que podría acumularse en caso de una segunda vuelta.
Además, si el jurado ejerce su derecho al voto, puede acceder a una media jornada adicional de descanso. A esto se suman otros beneficios como descuentos del 10 % en matrículas de universidades públicas, en el trámite de pasaporte y en la expedición de documentos oficiales.
También se contemplan ventajas como prioridad en la asignación de becas, subsidios de vivienda y acceso preferencial a programas del Estado, incentivos que buscan promover la participación activa de los ciudadanos en el proceso electoral.










