Expertos advierten que, contrario a lo que muchos creen, vapear no es inofensivo. Estudios han identificado sustancias potencialmente cancerígenas como pireno, naftaleno y acrilamida, además de metales pesados como plomo y mercurio, que pueden causar daños graves en el organismo.
Médicos también alertan sobre enfermedades como edema pulmonar, dificultades respiratorias, afectaciones neurológicas e incluso distintos tipos de cáncer, entre ellos de pulmón y vías respiratorias.
Según especialistas, el vapeo puede tener efectos similares o incluso más dañinos que el cigarrillo tradicional, especialmente en jóvenes, donde el consumo ha aumentado de forma preocupante.
Autoridades de salud insisten en la importancia de regular su uso y advierten que la edad de inicio en Colombia ronda los 14 años, lo que incrementa los riesgos a largo plazo.
El llamado es claro: el vapeador no es una alternativa segura y puede tener consecuencias graves para la salud.









