La medida fue avalada por la Cámara de los Comunes y la Cámara de los Lores, y solo queda pendiente la sanción formal del rey para su entrada en vigor, prevista para el próximo año.
La legislación impedirá que los menores de 17 años comiencen a fumar, al convertir en ilegal la venta de productos de tabaco a quienes hayan nacido después de 2008. Además, el Gobierno británico tendrá nuevas facultades para regular productos de tabaco, vapeadores y nicotina, incluyendo publicidad, sabores y empaques.
La norma también contempla restricciones adicionales, como la prohibición de vapear en vehículos donde viajen niños, así como en parques infantiles y en las inmediaciones de colegios y hospitales.
Organizaciones de salud como Asthma + Lung UK y Cancer Research UK calificaron la medida como un avance histórico para reducir enfermedades asociadas al tabaquismo.
Sin embargo, la ley también ha generado críticas. El líder de Reform UK, Nigel Farage, cuestionó su aplicación y aseguró que buscaría derogarla si su partido gana las elecciones en 2029.











