Las víctimas serían Juan Camilo Viáfara y Juan Felipe Zapata, ambos de 19 años. Según información preliminar, los cuerpos presentaban heridas con arma de fuego y fueron abandonados en una vía del sector, donde posteriormente fueron hallados por la comunidad.
Tras el descubrimiento, las autoridades realizaron el levantamiento y trasladaron los cuerpos a Medicina Legal en Santander de Quilichao, donde avanzan los análisis forenses para su identificación oficial y entrega a sus familiares.
Entre tanto, continúa la incertidumbre por el paradero de los otros dos jóvenes retenidos, entre ellos un menor de edad, quienes también fueron llevados por hombres armados durante los mismos hechos.
El caso se remonta al 15 de abril, cuando hombres armados irrumpieron en los corregimientos de Villa Paz y Quinamayó, en Jamundí, intimidaron a la comunidad y retuvieron a varias personas. Inicialmente se manejó como secuestro, pero posteriormente la investigación tomó el curso de desaparición forzada.
Frente a la situación, la Defensoría del Pueblo había advertido sobre el impacto de estos hechos en la población joven y pidió a las autoridades acelerar las investigaciones y adoptar medidas urgentes de protección.











