Sí, leíste bien… sacar a pasear, jugar y hasta “educar” a un perro que no existe. Esta curiosa moda nació en Alemania y ya empezó a expandirse como pólvora en redes sociales, donde abundan los videos de personas caminando con correas vacías, lanzando palos imaginarios y simulando rutinas caninas sin mascota alguna.
¿Lo más llamativo? Quienes lo practican saben perfectamente que el perro no es real. No se trata de una creencia, sino de una puesta en escena consciente, una especie de performance urbana que mezcla humor, crítica social y ganas de romper el algoritmo. En tiempos donde las modas duran lo que un scroll, el Hobby Dogging se roba miradas, risas y comentarios. ¿Genialidad moderna o la tendencia más random del año?
Las redes, como siempre, ya decidieron hacerlo viral.











