“Estamos muy tristes porque tenemos tantas familias, tantos sueños perdidos”, expresó la mandataria, al referirse a los recientes hechos atribuidos a disidencias de las Farc, especialmente en zonas como Jamundí, donde incluso fue incinerado un vehículo que transportaba aves, afectando la economía local.
Toro insistió en que se requiere una intervención integral: “Necesitamos coordinación con el Gobierno nacional y los municipios para enfrentar esta escalada terrorista”, señaló, destacando la urgencia de combatir economías ilegales como el narcotráfico y la minería ilegal, así como avanzar en la sustitución de cultivos.
En materia de seguridad, fue enfática al pedir acciones más contundentes: “Que la operación no sea a medias, sino sostenida y robusta”, advirtió, al referirse a la necesidad de fortalecer la presencia de la Fuerza Pública en el sur del Valle y norte del Cauca.
Durante la reunión también se conocieron medidas como el envío de ocho pelotones adicionales, el uso de drones y antidrones, y la creación de una “burbuja de inteligencia” para dar con cabecillas como alias ‘Marlon’, ‘Max’ y ‘Oso Yogui’.
Finalmente, la gobernadora reiteró su llamado a la unidad nacional: “El país tiene que solidarizarse y unirse alrededor de un solo clamor”, concluyó, al advertir que la violencia sigue cobrando vidas y afectando a comunidades enteras en la región.









