El certamen, que marcó uno de los eventos de clausura de las celebraciones, también significó el regreso de esta tradición tras nueve años de ausencia, recuperando un espacio emblemático para la identidad cultural del municipio.
Durante el inicio del reinado, el alcalde Manuel Felipe Quintero impuso las bandas a las candidatas, quienes representaron con orgullo a barrios, sectores y organizaciones, resaltando el papel de la mujer sevillana como símbolo de trabajo, autenticidad y arraigo a las tradiciones cafeteras.
La ganadora se destacó por su carisma, actitud y compromiso, cualidades que la consolidan como embajadora de la cultura local.
El evento reunió a la comunidad en torno a una de sus expresiones más queridas, donde la belleza, la tradición cafetera y el talento de las participantes fueron protagonistas.











