Durante entrevistas con La FM y RCN Radio, la exfuncionaria aseguró que recibió mensajes intimidatorios en los que la señalaban como “enemiga de la paz” y la responsabilizaban de una eventual ruptura de los procesos de negociación. También afirmó haber recibido llamadas directas con presiones para tomar decisiones específicas.
Buitrago explicó que las tensiones surgieron por su negativa a otorgar privilegios a internos vinculados a mesas sociojurídicas y por exigir el cumplimiento de las normas penitenciarias. “No por estar sentados a la mesa se les pueden dar privilegios”, sostuvo.
La exministra también se refirió a la polémica por una fiesta dentro de la Cárcel de Itagüí, donde aseguró que hubo insistencias para devolver elementos incautados y permitir beneficios a internos provenientes de diferentes centros penitenciarios, lo cual calificó como irregular y contrario a la ley.
Estas declaraciones se dan en medio de la controversia por el manejo del sistema carcelario y las mesas de negociación con estructuras criminales, un debate que ha generado tensión política y cuestionamientos sobre la implementación de la política de paz en Colombia











