Pese al estado en que fueron hallados, organizaciones animalistas aseguran que su evolución ha sido positiva.
La operación fue liderada por la RSPCA, que confirmó que muchos de los animales presentaban problemas como pelaje enmarañado y afecciones en la piel, aunque han respondido favorablemente a los tratamientos.
De los perros rescatados, 87 quedaron bajo el cuidado de la RSPCA, mientras que el resto fue trasladado a Dogs Trust, donde han recibido atención médica y apoyo conductual. Varios ya han sido adoptados y se encuentran en nuevos hogares.
Las autoridades indicaron que no habrá acciones legales contra los propietarios debido a su condición de vulnerabilidad, mientras que las organizaciones alertaron sobre el aumento de casos de acumulación de animales, fenómeno que ha crecido en los últimos años en Inglaterra y Gales.









