La diversidad de ecosistemas presentes en esta zona, que van desde las riberas del río Cauca hasta áreas de bosque frío en zonas montañosas, ofrece condiciones ideales para la presencia de numerosas especies de aves residentes y migratorias.
Entre las especies que pueden observarse en el territorio se encuentran el pato crespo americano y el azulón ultramarino, además de aves migratorias que llegan desde Canadá y permanecen en la zona alta del municipio durante varios meses del año.
El reconocimiento fue posible tras un proceso liderado por la Secretaría de Agricultura y Medio Ambiente, en el que se cumplieron 14 requisitos ambientales relacionados con educación, ciencia ciudadana y participación comunitaria.
Dentro de las acciones desarrolladas se destacan la celebración del Día de las Aves Migratorias, la participación en conteos internacionales como el Global Big Day y actividades de formación ambiental con la comunidad.
Ahora, el principal reto será que la comunidad se apropie de este reconocimiento y fortalezca la protección de los ecosistemas. En el departamento, además, la red de observadores de aves reúne 42 clubes en 23 municipios, integrados por cerca de 500 personas que promueven el cuidado de la biodiversidad y el avistamiento responsable.











