La joven presentó la solicitud ante su EPS en 2025; sin embargo, la entidad la negó argumentando que actualmente no existen normas claras que regulen este procedimiento en el país.
En una investigación periodística, Giraldo relató el sufrimiento que la llevó a tomar esta decisión, señalando que vive con una constante sensación de vacío y angustia que le impide llevar una vida normal.
Según explicó, durante años ha intentado diferentes tratamientos médicos y psiquiátricos, además de hospitalizaciones y terapias, sin lograr una mejoría significativa. Por esta razón decidió solicitar el acceso al suicidio médicamente asistido, procedimiento en el que un médico suministra el medicamento, pero es el propio paciente quien lo administra.
Tras la negativa de su EPS, la joven interpuso una tutela, pero un juez la rechazó al señalar que podría acceder a la eutanasia. No obstante, Giraldo sostiene que ambos procedimientos no son equivalentes y que su solicitud busca una decisión consciente y acompañada médicamente.
El caso ahora podría llegar a la Corte Constitucional, que tendría la última palabra sobre este tema y podría abrir un nuevo debate en Colombia sobre los límites legales y éticos del derecho a morir dignamente.











