El ministro de Deportes de Irán, Ahman Donyamali, afirmó que la selección nacional no participaría en el campeonato, cuyos partidos de la fase de grupos estaban programados en Estados Unidos. La declaración se produce tras el aumento de tensiones con ese país y con Israel, luego de los ataques registrados el pasado 28 de febrero, en los que murió el líder iraní Alí Jamenei.
Según el funcionario, el contexto actual de confrontación y las pérdidas humanas registradas en los últimos meses hacen inviable la presencia del equipo en el torneo internacional.
Las declaraciones se conocen horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, asegurara que la selección iraní sería bienvenida en la competición. Durante una reunión con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el mandatario reiteró que no habría restricciones para que el equipo disputara sus compromisos en territorio estadounidense.
El Mundial de 2026, que se jugará en México, Canadá y Estados Unidos a partir del 11 de junio, tenía previsto que Irán disputara sus partidos de primera fase en ciudades estadounidenses.
De confirmarse la retirada, la federación iraní podría enfrentar sanciones económicas y deportivas. El reglamento del torneo contempla multas de hasta 500.000 francos suizos si una selección clasificada renuncia a menos de 30 días del inicio del campeonato, además de la devolución de los recursos entregados por la FIFA para la preparación del equipo. También podrían imponerse sanciones adicionales, como la exclusión de futuras competiciones internacionales.










