Autoridades aeroportuarias confirmaron que la terminal aérea suspendió todas sus operaciones “hasta nuevo aviso” y evacuó zonas del complejo tras informes de detonaciones y daños, obligando a desviar o cancelar vuelos en toda la región.
Medios locales y fuentes oficiales indicaron que cuatro personas resultaron heridas en el incidente en la terminal, aunque no se han publicado cifras completas de víctimas o el alcance total de los daños.
El cierre del aeropuerto se suma a la paralización del espacio aéreo en varios países del Golfo, incluidos Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait y otros, donde las rutas comerciales y de pasajeros han sido canceladas o desviadas, dejando miles de viajeros varados.
El ataque forma parte de una serie de represalias de Irán contra la ofensiva militar liderada por Estados Unidos e Israel en su territorio, la cual ha provocado explosiones, daños en infraestructuras civiles y una significativa interrupción del tráfico aéreo en la región.
Las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos han instado a los pasajeros a no presentarse en los aeropuertos y a mantenerse en contacto con las aerolíneas para obtener información actualizada sobre los vuelos, mientras los equipos de emergencia trabajan en la evaluación de daños y la seguridad del complejo.







