Los hechos se registraron el pasado 11 de marzo durante el vuelo AV46 en la ruta Bogotá–Madrid, donde el influencer habría protagonizado un comportamiento considerado disruptivo en medio de una “broma”.
De acuerdo con la aerolínea, la acción consistió en el uso de un artefacto que generó un olor químico dentro de la cabina, lo que provocó incomodidad entre los pasajeros y preocupación en la tripulación, al tratarse de un espacio cerrado con aire recirculado.
Ante la situación, Avianca decidió cancelar el trayecto de regreso del pasajero y anunció la terminación de su contrato de transporte, además de iniciar acciones legales.
La compañía también advirtió que este tipo de comportamientos pueden comprometer la seguridad del vuelo, especialmente al encontrarse la aeronave en medio del océano Atlántico, lejos de aeropuertos para una eventual emergencia.









