“…el pueblo paisa demostró toda su gallardía…”
Es un hecho que el fútbol congrega multitudes en todos los continentes del planeta tierra. También es cierto que el balompié fomenta la unión y la solidaridad entre los pueblos. Una prueba palpable de esto se ha evidenciado en estos días, con motivo del accidente que tuvo lugar en las cercanías del aeropuerto del municipio de Rionegro, Antioquia, siniestro que terminó con el equipo Chapecoense del Brasil cuando visitaba nuestro país para disputar con el Atlético Nacional, el primer partido de la final de la Copa Suramericana. Las reacciones de solidaridad frente a este hecho provienen de diferentes lugares, plasmadas en voces de pesar, que embargan al mundo deportivo y a la comunidad entera. Incluso, se han realizado actos públicos en varias ciudades de nuestro territorio, en los cuales los participantes con sus cánticos, luces, globos y símbolos alusivos al precitado equipo y al fútbol en general expresan sus sentimientos de dolor, pero a la vez de apoyo a familiares y amigos para que puedan superar estos momentos aciagos. No de menor importancia fue el magno homenaje que rindió Colombia en el estadio Atanasio Girardot de Medellín, donde el pueblo paisa demostró toda su gallardía, generosidad y solidaridad. A esto se suma la reacción de varios equipos cariocas que han expresado su deseo de facilitar jugadores de sus respectivas escuadras para rearmar el desaparecido conjunto; un equipo relativamente joven que en su corta existencia logró cautivar el entusiasmo de la ciudad de Chapecó y de los seguidores del fútbol por sus grandes gestas, especialmente en la presente versión de la copa, cuando superó al San Lorenzo de Almagro de Argentina, al Atlético Junior de Colombia y a otros tantos equipos del Brasil. Desde luego, han ocurrido accidentes de aeronaves en diferentes momentos de la historia de los países, pero este ha sido uno de los que más ha capturado la atención de los medios de comunicación y de la comunidad mundial. Se podría afirmar que esta reacción es motivada en buena parte porque este siniestro involucra a un equipo de fútbol, deporte que por excelencia aglutina masas, une pueblos y despierta la pasión de miles de aficionados. Sea esta la oportunidad para rendir un homenaje de reconocimiento al equipo Chapecoense y expresar voces de apoyo a los familiares de los desaparecidos y a los aficionados del fútbol.











