por: El Tabloide · 31 agosto, 2016
Hace 80 años dos antioqueños plantaron la semilla en Trujillo. El escenario que hoy está convertido en un auditorio para conferencias.

- Así luce en la actualidad la fachada del Teatro Santander, convertido en un auditorio donde se realizan eventos de corte cultural y del orden administrativo.

- El profesor Guillermo Trujillo Betancourt se ha encargado de consignar en sus libros la historia de su tierra natal.
Desde cuando don Victor Patiño y doña Ana Jaramillo montaron en guadua el primer teatro en esta población vallecaucana, los fines de semana cambiaron pues de escuchar radio y tomar cerveza en las fondas pasaron a ver películas o disfrutar de montajes teatrales.
Sin pensarlo o proponérselo este par de antioqueños sembraron una semilla que germinó y que hoy lleva el nombre de Francisco de Paula Santander y aunque ya no es la sala de cine de antes ni llegan a los espectáculos de antaño, si sigue siendo el referente cultural del Jardín del Valle del Cauca.
De acuerdo con las recopilaciones históricas del profesor Guillermo Trujillo Betancourth, la primera función del teatro se dio en el año 1936 y la inauguración fue nada mas ni nada meno que con Romeo y Julieta de William Shakespeare.
Llega el cine
“Después llegaron muchos más y la gente esperaba con ansias la llegada del fin de semana para encontrarse en el rústico pero al mismo tiempo acogedor escenario” dice el educador mientras hojea uno de los libros que escribió para guardar en sus páginas la historia de su pueblo natal.
Una década después, es decir en 1946, don Jesús Ramírez compró todo el entable y montó el teatro a un costado del parque y bajo el nombre de Cine Ramírez inaguró la sala con la Pasión de Cristo. El lleno fue total y las lágrimas brotaron por el realismo que le impuso al filme el español Enrique Rambal.
“Ese fue un gran aporte al desarrollo de este pueblo pues de alguna manera nos acercó a otras culturas y costumbres” afirma el profesor Trujillo quien se dedicó a escribir la historia aupado por un comerciante que le ofreció mesa y tinto gratis en su negocio y de esa manera atraer clientes y así sucedió pues fueron muchos los paisanos que se sentaron en el lugar para ayudarle a registrar los diferentes momentos de la vida trujillense.
La nueva sede
En 1952 Juan Pablo Henao, Fabio Correa, Jesús Ramírez y Ana Jaramillo, la misma que había llevado las primeras funciones en el improvisado montaje de madera, se unieron para construir un nuevo escenario con mayor capacidad y comodidad.
“El nuevo teatro fue bautizado como Francisco de Paula Santander y representó un aporte significativo para todos nosotros” indica el historiador trujillense quien recuerda que por la pantalla desfilaron las películas mexicanas y se hicieron familiares los rostros de Capulina, Resortes y de los grandes charros mexicanos que dominaban el séptimo arte en esa época.

- La imagen representa uno de los momentos mas tristes de Trujillo. El incendio se llevó consigo parte de la historia del pueblo.
Triste episodio
El amanecer del 25 de mayo de 1991 fue sin duda uno de los mas tristes para los trujillenses que vivían días de zozobra por el accionar de los delincuentes y para aumentar el dolo, su Teatro Santander, uno de los patrimonios mas queridos había sido arrasado por las llamas de un incendio que se le atribuyó a un corto circuito, pero del que otros piensan pudo tratarse de una accción criminal.
Aunque en la actualidad el Teatro Santander está bajo el manejo del municipio y con recursos del Gobierno Nacional se logró su restauración con la arquitectura de 1952, los trujillenses siguen añorando los sábados y domingos de buen cine con funciones estelares y donde los amigos tenían una buena excusa para encontrarse.


