por: El Tabloide · 24 noviembre, 2016
Uno de los hechos que más llama la atención es que después de un siglo gran parte de la madera está casi intacta.
La torre de la capilla que pertenece a la parroquia de San Antonio de Padua fue restaurada al igual que la fachada y la parte interna pero sin alterar su arquitectura original.
Ya han pasado cien años desde cuando don Tomás Lemos junto a un grupo de entusiastas ciudadanos decidió poner en marcha las obras de construcción de la capilla del corregimiento de Betania, una obra que después de un siglo se mantiene en pie convirtiéndose en un ícono y punto de referencia para los amantes de la arquitectura colonial.
El templo, que hace parte de la parroquia San Antonio de Padua del corregimiento de Naranjal, se inició en el año 1911 y se inauguró oficialmente el 24 de junio de 1916.
Lo mas llamativo para los visitantes es sin duda las formas internas de la capilla, los terminados, los grabados en madera que se conservan intactos y que le dan el toque de espiritualidad.
Desde su construcción el templo ha sido el punto de encuentro de los betanitas y el mayor orgullo de los nativos de esa región ubicada a 1800 metros de altura y una temperatura promedio de 18 grados centígrados.
“Yo nací en Betania, me bautizaron en la capilla y doy fe que este era un pueblo muy hermoso, de balcones floridos y que llegó a tener mas de tres mil habitantes” dice Libia Barros, quien recuerda que tras cada eucaristía había retreta y la gente aprovechaba para compartir y hablar de diferentes temas de los que se enteraban en las noticias que escuchaban en el radio de Martín Acosta, el único que tenía ese aparato en todo el caserío
Restauración aniversaria
El sacerdote Nixon Humberto Barón, pastor de esa comunidad católica, lideró en compañía de sus feligreses el proceso de recuperación de la capilla que estaba deteriorada en su torre, fachada, techos y paredes internas
“Iniciamos este proceso con los recursos gestionados, el aporte de la comunidad y contando con la misericordia de Dios que nos ha iluminado en la tarea de restaurar el templo respetando su arquitectura” dice el padre Barón.
“La madera nunca había sido pintada y nosotros lo pudimos hacer, adelantamos el proceso de inmunización que garantiza al menos otros 20 años y le aplicamos barníz para darle mas realce a los grabados y toques especiales que contiene esta edificación” precisa el sacerdote.
Con lleno total los betanitas celebraron los 100 años de su templo. La ceremonia fue una cascada de emociones y sensaciones para muchos indescriptibles.
Eucaristia del reencuentro
El pasado 7 de noviembre, en una misa encabezada por monseñor José Alejandro Castaño, y concelebrada con varios sacerdotes, la comunidad católica de la región conmemoró el centenario del templo.
“Quiero felicitar al padre Nixon y a esta comunidad por el trabajo desarrollado para restaurar este hermoso templo” precisó el obispo que tiene bajo su égida la Diócesis de Cartago.
La eucaristía del centenario fue el motivo del encuentro de quienes por trabajo residen en otras poblaciones del Valle del Cauca y del país e incluso la oportunidad para que, quienes un día abandonaron el corregimiento por el accionar de los violentos, regresaran a la tierra natal y evocar esos domingos cuando la familia en pleno se reunía al son de la banda musical.


