por: El Tabloide · 24 abril, 2017
Las mejores orquestas nacionales e internacionales de música tropical del siglo pasado pasaron por el Club Colonial.
La primera sede del Club Colonial, en el centro de la ciudad, hoy está ocupada por tres negocios distintos. A la izquierda arriba, todavía se puede ver el logotipo del club social.
Gran parte de la historia de Tuluá durante la segunda mitad del siglo anterior tuvo su paso inexorable por el Club Colonial, un sitio creado por los “cacaos” tulueños de los años 40, cuando la ciudad todavía no llegaba a los 50 mil habitantes.
Creado en 1944 por iniciativa del llamado Círculo Potes, un grupo de ciudadanos liderados por Gertrudis Potes Domínguez, una mujer que, a juicio de los historiadores, manejaba política y socialmente al municipio desde la sala de su casa.
De acuerdo con la escritura 1598 del 21 de noviembre de 1944, su primera presidente fue justamente Gertrudis Potes, acompañada en la junta por Mariano Jaramillo, Jesús María Viana, Alonso Lozano Guerrero, Antonia L. de Roldán, Federico Uribe, Eduardo Sarmiento, Inés Uribe y Rubén Aguilera.
Sus inicios tuvieron lugar en la calle 26 entre carreras 26 y 27, justamente donde hoy funciona un club de billar y un restaurante, erigiéndose como “uno de los más elegantes del departamento con todo el confort propio para esta clase de clubes, dotado de una magnífica cancha de bolos, juego predilecto de los altos círculos sociales, billares y amplia pista de baile”.
De aquella época algunos tulueños todavía conservan vivos recuerdos en su memoria pero indudablemente los más importantes son las grandes y fastuosas fiestas que se organizaban, especialmente en la Feria de Tuluá y para el mes de diciembre.
“Para mí serán inolvidables las fiestas con orquestas famosas como la Billo Caracas Boys y Los Melódicos de Venezuela pero también con las nacionales de la época como la orquesta de Pacho Galán, la de Lucho Bermúdez y una muy famosa de Medellín que se llamaba La Italian Jazz” señala Carmen Alicia González, quien por casi 20 años se desempeñó como su secretaria y tesorera.
La nueva sede
Otro de sus recuerdos imborrables son las novenas de Navidad y las fiestas que se hacían dentro de las instalaciones del club para despedidas de soltera y matrimonios. “Fueron muchas las parejas de la alta sociedad tulueña que se casaron en el Colonial” recuerda la señora González.
Algunos de los socios de la época fueron Alfonso Santacoloma, Enrique Giraldo, Jaime González Cardona, Julio Caicedo Palau, Germán y Gonzalo “Chalo” Gardeazábal, su cuñado Evergisto Álvarez y Daniel Sarmiento, nombres que todavía permanecen en la memoria de la secretaria que más tiempo duró en el club social.
En 1970, buscando nuevos espacios para un grupo social que no solo estaba cambiando sino que traía ideas renovadas, hicieron que los socios adquieran el lote situado en la esquina de la calle 29 con carrera 29, indicándose una nueva etapa del Club Colonial.
“Allí las fiestas se hicieron más grandes, con mayor asistencia de los tulueños, siendo las de mayor afluencia los desfiles de las reinas de Colombia, algo que todavía perdura” dice Carmen Alicia González haciendo uso de su memoria.
Entre los presidentes de la república que pasaron por los salones del Club, la exsecretaria menciona a Guillermo León Valencia pero también se sabe que allí estuvieron muchos ministros, embajadores, congresistas y gobernadores.
“En esta nueva etapa se abrieron las puertas del club a otros socios y se cambiaron algunas prácticas que no eran bien vistas por todos, como por ejemplo que el presidente de la Junta Directiva debía ser tulueño o que cuando un socio se atrasaba en sus cuotas, se le negaba el ingreso a las instalaciones” recuerda más adelante Carmen Alicia González.
Finalmente, en 2010, quizás cansados por la apatía que venían presentando gran parte de los socios, se tomó la decisión de vender el paquete accionario que fue adquirido por la Caja de Compensación Familiar del Valle, Comfenalco, entidad que le ha dado un nuevo aire de corte más social.



