por: El Tabloide · 28 diciembre, 2015
Se acaba este 2015, año que nos dio a los colombianos la esperanza de un acuerdo de paz con la mayor parte de la insurgencia armada, pero que también que pone de presente lo complicado que será el posconflicto por la beligerancia de los bloques paramilitares, mal llamados Bacrim, por los altos grados de intolerancia y agresividad que se registran en amplios sectores de la sociedad colombiana y en espacial con las diversas formas de violencia que se ha ensañado contra las mujeres y los niños del país.
El Valle del Cauca tiene la trágica cifra de ser la región que con más sevicia se maltrata a la mujer y donde se reconocen la mayor cantidad de homicidios contra ellas. Por eso y por el valor, la belleza y la dignidad de la mujer vallecaucana me parece oportuno dedicar esta última columna del año a celebrar los logros de algunas mujeres tulueñas y en su nombre la valía de todas las colombianas.
Y no dudo en comenzar por la doctora Cilia Rojas de Molano, quien acaba de obtener su título de Maestría en Escrituras Creativas por la Universidad Central de Bogotá, con su novela “Ofelia, pero no la de Shakespeare”, cuando por los éxitos en su laboratorio clínico podría estar disfrutando de los réditos de su rigor, disciplina y amor por la bacteriología.
Luz Mireya González es otra mujer que se destaca por la tenacidad con que encara todos los retos que le va imponiendo la vida, por ello a su trabajo en la Unidad Central del Valle donde nadie duda de la diligencia, simpatía y cumplimiento de metas que le impone a la Vicerrectoría que orienta, suma ahora el inicio de un doctorado en la Universidad de San Buenaventura.
Margarita Arana Marmolejo tiene la virtud de rescatar con su trabajo el legado de su hermano Ramiro, pero además de ir imponiendo con su personal manejo de la danza y la coreografía de nuestros bailes autóctonos, unos criterios de belleza y perfección que se traducen en una composición festiva y armoniosa en los diversos grupos que ella orienta.
Isabel López Obando es otra de las mujeres que cumple sus sueños.
La Casa de Todos es hoy una realidad contra todas las adversidades.
Allí Isabel reúne los anhelos de muchos jóvenes tulueños que tienen es ese espacio un privilegiado lugar para darle curso a la imaginación y a la creatividad.
Con tan buenas artífices de lo mejor, les deseo a todos una feliz Navidad y un gran año 2016.



