La institución, que actualmente atiende a cerca de 25.000 personas en el norte del Valle, aseguró que la situación se volvió insostenible y que no cuenta con recursos suficientes para seguir prestando algunos servicios sin afectar su operación.
Según explicó el gerente Mauricio Saldarriaga, la medida cobija servicios ambulatorios y por evento, aunque urgencias continuará funcionando con normalidad. Entre las especialidades suspendidas están cirugía general, ginecoobstetricia, pediatría, traumatología y urología, salvo los casos considerados urgentes.
El directivo señaló que el hospital debe asumir gastos de insumos, sangre, oxígeno, combustible y pago de personal médico sin recibir los recursos adeudados, lo que pone en riesgo la sostenibilidad de la entidad.
La suspensión no solo impactará a Roldanillo, sino también a usuarios de Bolívar, La Unión, Versalles, El Dovio, La Victoria y algunos pacientes de Zarzal.
El caso refleja la creciente presión financiera que enfrenta la red pública hospitalaria en la región.










