De acuerdo con la publicación, las averiguaciones se estarían adelantando en dos fiscalías del distrito de Nueva York, específicamente en Manhattan y Brooklyn, con el apoyo de agencias como la DEA y el HSI.
Las pesquisas estarían enfocadas en determinar posibles vínculos con redes de narcotráfico, incluyendo supuestos encuentros con personas relacionadas con estas estructuras y eventuales aportes irregulares a su campaña presidencial. Sin embargo, se trata de investigaciones en etapa inicial, por lo que no hay claridad sobre si derivarán en cargos formales.
Según las fuentes citadas por el medio, los procesos se manejan con reserva y son independientes entre sí. Además, no existe hasta el momento una acusación oficial contra el mandatario colombiano.
El informe también señala que este tipo de investigaciones podrían tener implicaciones políticas, especialmente en el contexto de las relaciones entre Colombia y Estados Unidos, marcadas por la cooperación en la lucha contra el narcotráfico.
Hasta ahora, el Gobierno colombiano no ha emitido un pronunciamiento oficial frente a estas revelaciones, mientras el caso continúa en desarrollo.











