De acuerdo con reportes oficiales iraníes, al menos 40 personas murieron en la ciudad de Minab tras un bombardeo que afectó una institución educativa. Otras fuentes elevan la cifra total de fallecidos en territorio iraní a 63, incluyendo civiles y personal vinculado a estructuras estatales.
Además de instalaciones militares, Estados Unidos e Israel habrían bombardeado sedes del gobierno iraní y edificios administrativos, en lo que describieron como ataques dirigidos a debilitar la capacidad operativa del régimen. Las explosiones se registraron en distintos puntos estratégicos, incluida la capital.
En respuesta, Irán lanzó misiles y drones hacia territorio israelí y posiciones estadounidenses en la región. En Abu Dhabi se confirmó al menos un fallecido, mientras que en Tel Aviv y Jerusalén se reportaron impactos y múltiples heridos tras la activación de sistemas de defensa aérea.
El balance continúa en actualización, mientras crece la preocupación internacional por el número de víctimas y el riesgo de una guerra regional de mayores proporciones.








