De acuerdo con el fiscal estatal, Gustavo Rómulo Salas Chávez, la agresión se habría originado tras un incidente vial. La camioneta Jeep en la que viajaban intentó rebasar a otro vehículo que no lo permitió. Minutos después, ese automóvil los alcanzó y abrió fuego.
Según las primeras investigaciones, los disparos se concentraron en la parte frontal y en la puerta del conductor, lo que indicaría que el ataque iba dirigido contra quien manejaba y no contra la mandataria municipal. “No tenemos datos que permitan suponer que fue un atentado directo contra la presidenta municipal”, afirmó el fiscal.
El hijo de la alcaldesa murió por heridas de bala en las piernas, presuntamente a causa de desangramiento. La funcionaria se encuentra fuera de peligro y solo presentó golpes derivados del incidente.
Las autoridades también descartaron, por ahora, que el hecho esté relacionado con la reciente ola de violencia en el país tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación.
El caso se registra en un contexto de persistente violencia contra funcionarios locales en México. Según la organización Data Cívica, el ámbito municipal es uno de los más vulnerables frente al control territorial del crimen organizado.










