Aunque la inversión superó los $4 mil millones, muchos comerciantes nunca se adaptaron al modelo planteado. Locales pequeños, poca ventilación y la falta de concertación con los vendedores terminaron convirtiéndose en algunas de las principales críticas al proyecto.

La obra, desarrollada por Infituluá, hoy sigue siendo cuestionada por ciudadanos y comerciantes, quienes aseguran que nunca respondió a las verdaderas necesidades del sector.

Mientras algunos locales permanecen cerrados y el movimiento comercial es limitado, Mercaplaza continúa generando más preguntas que respuestas sobre planeación, inversión y aprovechamiento del espacio público.
¿Qué opina usted sobre esta obra?











