El robo de motocicletas en Tuluá, es el pan de cada día. No pasa semana que no se conozca el caso de alguien que ha perdido su aparato a mano armada sin que la haya acabado de pagarla. Ya no solo es de noche sino también de día que los bandidos en cualquier barrio lo están dejando a pie y si tiene suerte sano y salvo, hasta eso hay que agradecerles a los malhechores que se campean sin Dios ni Ley…¿Hasta cuando por Dios?
Hemos regresado, esta vez, con el CAUCHERAZO, para ver, escuchar y contar, no dejaremos títeres con cabeza, así que aténganse.
Preguntas pendejas. ¿Será necesario que se instalen cámaras de foto multas en los semáforos de Tuluá, para que los conductores los respeten y no se los pasen en luz roja como ya se ha vuelto costumbre y empiecen a respetar las normas de tránsito?
¿Si el costo de la vida no aumentó en el mes de enero, porqué ahora los buñuelos, los pandebonos, las almojábanas, las arepas, son más pequeñas o valen un poco más, en las panaderías de las esquinas en todos los pueblos de la región?
La cara alegre que mostraron las personas que tenían su empleo seguro en las empresas y mostraron su contento al conocer el aumento del salario mínimo en diciembre, la han cambiado por completo en este mes al recibir su liquidación luego del recorte de personal y de empezar a buscar trabajo donde no lo hay…¡Y eso, que apenas se están conociendo las consecuencias del apretón el económico que se nos avecina….¡Que Dios nos coja confesados.
Y para completar el panorama de la economía colombiana. La ola invernal que ha afectado a las mayoría de los departamentos en los primeros meses del 2026 que siempre han sido los más secos del año y que seguramente obligará al gobierno nacional a aumentar los impuestos al sufrido pueblo, nos pondrá a “saltar matojos” por muchos años… ¡Añañaiii!
El pasado lunes 9 de febrero se celebró el Día del Periodista. Sí, ese día en el que muchos recuerdan que existimos… porque necesitan una cuñita, una nota, una foto o que les publiquemos el comunicado que “urgente” mandaron hace tres meses.
Y como ya es tradición —porque las tradiciones no se pueden dejar perder, aunque los mensajes sí— queremos agradecer a las personas, empresas y entidades que nos hicieron llegar su saludo de felicitación y algunos detalles muy significativos que guardamos en el corazón… y también en el archivo, porque periodista prevenido vale por dos.
Eso sí, hay que decirlo sin anestesia: cada año los mensajes son más escasos. Parece que el algoritmo también afecta la memoria selectiva de algunos. Antes sonaban los teléfonos, llegaban tarjetas, invitaciones y hasta pastelito incluido. Ahora… si no fuera por WhatsApp, creeríamos que el Día del Periodista lo cambiaron de fecha.
Pero como esta columna es agradecida (y tiene buena memoria), destacamos con cariño los mensajes de:
Nestlé, Cámara de Comercio de Tuluá, Concejo Municipal de Tuluá, Gerardo Castro de Roldanillo, CentroAguas, Supercentro Tuluá, Sugey Patiño, Valle al Instante, Centro Comercial La Herradura, Lina María Segura, Ama Repostería, Cristhian Hernández, Juan Camilo Vélez y Julián Rojas, entre otros que sí se acordaron que detrás de cada noticia hay un periodista trasnochado.
A todos ellos, mil gracias. Dios les pague… y ojalá el próximo año la lista crezca más que la inflación y menos que el olvido.
Porque aquí seguimos, firmes, contando historias, incomodando cuando toca y celebrando cuando se puede. Y aunque los mensajes sean menos, el compromiso sigue intacto. Nos vemos el próximo año… a ver quiénes se acuerdan…¡Añañaiii!
En la catástrofe invernal en el departamento de Córdoba donde más 500 reses muertas y miles más en riesgo por la falta de pastos —hoy convertidos en pantanos— anticipan presiones sobre el precio de la carne y la leche. Menos oferta, precios más altos. Una historia repetida, pero cada vez más pesada….¡Plop!
En resumen, lo que hoy es tragedia en Córdoba mañana puede reflejarse en el recibo del mercado. La canasta familiar, que ya venía golpeada, podría enfrentar una nueva alza impulsada por una naturaleza desbordada y un campo que lucha por no hundirse del todo… ¡Ni pa’ allá voy a mirar!
La mayoría de los tulueños son buenas pagas. El pasado miércoles se vieron largas colas en las oficinas donde estaban entregando los recibos de predial y complementarios, que durante estos últimos días de febrero tienen un descuento del 10% y nadie quiere perdérselo. Ahora tendrán que romper el marranito o sacar los ahorros para ponerse al día y no tener que pagar posteriormente intereses, que no son baratos… ¿Pilas, que camarón que se duerme se lo lleva la corriente!
¡Pilas Valle! Murciélagos están volando de día y prenden las alarmas sanitarias. En varios municipios del Valle del Cauca la comunidad anda con el ojo pelado por la inusual presencia de murciélagos en plena luz del día. Sí, como lo oye: estos animalitos, que normalmente salen cuando cae la noche, ahora se están dejando ver cuando el sol está arriba, y eso no es buena señal…¡Que no lo coja fuera de base!
Las autoridades de salud encendieron las alertas porque los murciélagos pueden transmitir la rabia, una enfermedad grave que no tiene cura una vez aparecen los síntomas. Por eso, el mensaje es claro y sin rodeos: no los toque, ni siquiera si parecen muertos.
¿Qué hacer si se encuentra uno?
Nada de héroes: no los agarre con la mano. Los murciélagos no atacan por maldad, pero si se sienten amenazados, muerden para defenderse.
Mantenga lejos a niños y mascotas.
Si necesita moverlo, use guantes gruesos o una toalla, sin tocarlo directamente.
Lo mejor es llamar a control de animales o a las autoridades competentes.
Ojo con estas señales. Un murciélago que:
Vuela de día.
Está en el suelo.
No puede volar bien o se comporta raro.
Puede estar enfermo y representar mayor riesgo de contagio de rabia. Si una persona sufre una mordedura, arañazo o contacto con saliva o sangre del animal, debe:
Lavar inmediatamente la zona con abundante agua y jabón. Acudir de urgencia a un centro de salud. Aquí no hay tiempo que perder. La atención médica rápida puede marcar la diferencia.
Para ahuyentar los murciélagos algunos recomiendan olores fuertes como naftalina o aceites esenciales de limón o menta, pero los expertos insisten en que la exclusión física (sellar techos, grietas y entradas) es la medida más efectiva para evitar que se instalen en viviendas. Mientras tanto, el llamado es a la calma, pero con responsabilidad. No se trata de generar pánico, sino de actuar con prevención y sentido común. Si ve uno volando a plena luz del día, no lo enfrente… mejor repórtelo.
En el Valle, la consigna es clara: prevención primero, sustos después no sirven.










