Los animales fueron hallados sin vida en las últimas horas en este importante afluente, considerado una de las principales fuentes hídricas de la ciudad y hábitat natural del manatí antillano, especie que se encuentra amenazada.
Tras el hallazgo, la Secretaría de Ambiente y Salud de Barrancabermeja realizó recorridos por la zona y advirtió sobre una posible contaminación con hidrocarburos. Según el secretario Leonardo Granados, durante la inspección se percibió un fuerte olor a petróleo en distintos puntos de la ciénaga.
“Huele a petróleo, a hidrocarburo. Es un tema grave y pone en riesgo al manatí antillano”, aseguró el funcionario, quien además reveló que en los últimos siete años se han reportado al menos 16 manatíes muertos en este ecosistema.
Durante el recorrido, las autoridades también encontraron trasmallos utilizados para pesca ilegal, elementos que, según denunciaron, afectan gravemente la fauna acuática y representan otro riesgo para la supervivencia de estas especies.
Granados afirmó que ya se iniciaron denuncias y acciones legales para investigar posibles afectaciones ambientales y determinar si existen responsabilidades relacionadas con la presencia de hidrocarburos en la ciénaga.
La preocupación aumenta debido a que cerca de la zona existen tuberías y operaciones relacionadas con la industria petrolera. “No vamos a tolerar este tipo de afectaciones ambientales”, señaló el funcionario.
Por su parte, Ecopetrol lamentó la muerte de los manatíes y aseguró, mediante un comunicado, que por ahora no se pueden establecer las causas oficiales del fallecimiento hasta conocer los resultados de las necropsias.
La empresa también reiteró su compromiso con la protección del manatí antillano y recordó que actualmente desarrolla programas de conservación ambiental en el Magdalena Medio.













