Uno de los sectores más afectados fue Las Condes, donde el barro, las rocas y el agua invadieron calles y causaron daños en viviendas, hospitales y una universidad. Un autobús de transporte público y varios automóviles fueron arrastrados por la corriente.
Las autoridades trabajan en la remoción de escombros y la recuperación de las vías. Según el Gobierno, durante la semana se acumularon cerca de 100 milímetros de lluvia, mientras que el jueves cayeron hasta 20 milímetros en aproximadamente dos horas, lo que desencadenó las inundaciones.
La directora nacional de Senapred, Alicia Cebrián, explicó que la crecida se produjo con tanta rapidez que no hubo tiempo suficiente para realizar evacuaciones preventivas ni emitir alertas a través de teléfonos celulares.
El presidente chileno, José Antonio Kast, declaró Las Condes como zona de desastre. Las autoridades también relacionaron la vulnerabilidad del terreno con un incendio forestal ocurrido a comienzos de año, que afectó cerca de 1.000 hectáreas de vegetación.
La emergencia se presenta en medio de un periodo de lluvias que ha afectado distintas regiones de Chile. Además de los daños en Santiago, se reportaron viviendas afectadas y evacuaciones en otras zonas del país, mientras los organismos de emergencia permanecen atentos ante la posibilidad de nuevas precipitaciones.



