por: El Tabloide · 1 diciembre, 2016
“…¿Por qué la CVC en Buga paga más de 4 mil millones de pesos en un estudio para una obra que no tiene financiación?
En el debate que se dio en sesión del Concejo Municipal de Buga con la Veeduría Ciudadana al municipio y a la CVC, respecto del embalse de La Honda, el director de esta última entidad pública, ingeniero Rubén Darío Materón, afirmó con la certeza de un condenado que la causa de los bajos niveles de agua en el embalse Sara-Brut, que abastece de agua a varios municipios del norte del Valle, era por culpa de unos cultivos hidropónicos, además, obviamente del cambio climático. Lo segundo se comprende, pero lo primero es un desatino mayor, porque los hidropónicos son cultivos de la sala de un apartamento, del patio de una casa o de la terraza de un edificio, no agro-industriales, no dan para afectar un embalse de miles de metros cúbicos de agua. Entonces uno entra en duda y recuerda que ese embalse es relativamente joven, los estudios del caudal del río que lo alimenta (el Pescador) debieron fallar, como fallaron los del lago Calima, donde solo funcionan dos turbinas generadoras de energía, porque de activar las cuatro que tiene secaría el lago en un dos por tres. Y si los cálculos del volumen de agua que alimentan los embalse fallan, es básicamente porque las cuencas de los ríos que las abastecen son abandonadas a su suerte, no las protegen -competencia de la CVC-, ellas son las productoras primarias de agua y la Corporación Autónoma Regional del Valle no entiende que sin cuenca no hay río y sin río no hay embalse. Esto para poner en contexto el tema del embalse de La Honda, que todo indica es una mentira por dos razones: uno, el estudio no dice nada de la cuenca del río Guadalajara y ella será quien abastecerá el embalse. Dos, el director de la CVC dice que el municipio de Buga ejecutará la obra, le “entregan la posta” según sus palabras, y ahí está el problema; porque según el estudio que pagó la CVC a los antioqueños el costo de ese embalse es de $342.047.217.516 (trescientos cuarenta y dos mil cuarenta y siete millones, doscientos diecisiete mil quinientos dieciseis mil pesos), que con las adiciones consabidas superaría el medio billón de pesos, dinero que no tiene ni tendrá el municipio, tampoco la Gobernación del Valle y la Nación ni siquiera lo ha considerado.
La pregunta que nos hacemos en Buga es: ¿por qué la CVC paga más de cuatro mil millones de pesos en un estudio para una obra que no tiene financiación? Que no está contemplada en el Plan de Ordenamiento Territorial del Municipio, donde jamás se tuvo en cuenta a la comunidad y a las autoridades locales sobre la pertinencia de la misma. Ya va siendo hora de que la CVC rinda cuentas sobre la forma como malgasta el cuantioso presupuesto de la entidad, dinero público, de los vallecaucanos, mientras vemos con asombro cómo varios municipios del Valle se están quedando sin agua.



