por: El Tabloide · 25 enero, 2016
Nadie puede creer que un simple zancudo pone en jaque al Ministerio de Salud del presente gobierno que bastantes y graves problemas tiene por resolver en lo que le resta del mandato y así es por cuanto está en peligro la vida de niños que están por nacer como consecuencia de la aparición del virus del zika que ya tiene presencia en cinco departamentos del país y es necesario tomar medidas urgentes para prevenir efectos mortales.
Y es que el famoso zancudo aedes aegypti ya es responsable de los virus del dengue y del chikunguña lo que ha dejado en vilo todas las normas establecidas para su prevención en la población más vulnerable del territorio colombiano.
Nadie se explica igualmente que por lo regular, a las autoridades sanitarias los coge la enfermedad con los “pantalones abajo” y siempre le echan la culpa a las comunidades por múltiples razones que ni justifican ni explican la tardanza oficial en cumplir con su mandato constitucional como es el de defender la vida de todos los asociados.
Ha quedado establecido, desde la aparición del dengue y el dengue hemorrágico, que el responsable es el famoso zancudo y sin embargo no se realizan las actividades propias para acabar de una vez por todas con este transmisor de virus que podría llamársele sin lugar a dudas como el enemigo público número uno de la salud de los colombianos.
Es urgente que el gobierno tome en serio la presencia de este animalejo y lo elimine de una vez por todas porque no basta con una y otra fumigación que hacen las autoridades sanitarias de vez en cuando y principalmente cuando el virus ya ha dejado una secuela de enfermedad y en peligro de muerte a muchas personas.
No puede haber disculpas insulsas como las de siempre, que el verano, que la Fenómeno del Niño, y las efímeras recomendaciones tradicionales de no dejar agua estancada en los tanques, en las llantas viejas y en las materas.
No podemos continuar echando baños de agua tibia ante un problema sanitario que es grave y poco a poco el pueblo se cansa con tanta vaciedad y paquidermismo del gobierno.
¿Qué tal que tuviéramos presencia de otros males como el ébola y otros virus mortales frente a los cuales las grandes potencias parecen igualmente inermes? Hay que coger el toro por los cuernos y adelantar de verdad medidas que sirvan para atajar el mal de raíz y especialmente no ser tacaños con los recursos que se necesitan para hacerlo, porque aquí está el meollo del problema.
Por lo regular se excusan los funcionarios del ramo correspondiente en que no existen recursos suficientes y no se cuenta con la alta tecnología que tienen otros países.
Esta no puede ser excusa que justifique tanta parsimonia estatal, porque si hay dinero para solucionar otros problemas o para salir de vacaciones al extranjero, ¿por qué no hay para hacer frente a conflictos graves como el que se presenta con el tema del zika? Es que está en juego la salud de los colombianos y especialmente de los niños, ahora que se ha descubierto que el virus del zika está relacionado con la enfermedad del Guillain-Barré que es gravísima y para lo cual no existe droga alguna hasta ahora conocida, lo que pondría en un riesgo muy grave la salud de los recién nacidos.
Esperamos que el gobierno, como lo dijimos anteriormente, tome en serio las medidas urgentes de prevención, pero es que no se nota que se conmuevan siquiera, no se irritan, no se conduelen ante la angustian general del país.

