A través de un pronunciamiento publicado en su cuenta de X, De la Espriella afirmó que nunca tuvo como objetivo intervenir en la elección de la Mesa Directiva del Senado y descartó cualquier inconformidad por el resultado, pese a que el senador Alfredo Deluque, a quien respaldaba, no logró imponerse en la votación.
“Nunca estuve obsesionado por la presidencia del Senado. Mi interés nunca fue controlar esa elección, sino actuar con absoluto respeto por la institucionalidad y la separación de poderes”, expresó el mandatario electo.
Durante su declaración, explicó que optó por no intervenir en la decisión del Legislativo y sostuvo que su gobierno no recurrirá a prácticas como la entrega de cargos, contratos o beneficios para obtener respaldo político.
“Ningún congresista puede decir que llamé para pedir un voto o para ofrecer prebendas. En nuestro gobierno no habrá presiones ni negociaciones indebidas”, manifestó.
De la Espriella también anunció que se comunicará con Honorio Henríquez para felicitarlo por su elección y le deseó éxitos al frente de la corporación.
“Lo conozco desde hace más de 30 años. Respeto la decisión soberana del Senado y le deseo el mayor de los éxitos en su gestión”, señaló.
El presidente electo agregó que su prioridad estará centrada en la agenda de gobierno y en atender las necesidades del país, insistiendo en que mantendrá una relación de respeto con las diferentes ramas del poder público.
La elección de Henríquez estuvo marcada por el respaldo de sectores del Pacto Histórico, un hecho que llamó la atención por tratarse de una alianza poco habitual entre esa bancada y el Centro Democrático. Con 56 votos, el senador se impuso sobre Alfredo Deluque, quien obtuvo 45 apoyos en la plenaria del Senado.



