El jurado ordenó el pago de tres millones de dólares a la demandante y determinó que Meta tenía el 70 % de responsabilidad, mientras que YouTube el 30 %. En el proceso también estuvieron involucradas TikTok y Snapchat, que previamente llegaron a acuerdos con la familia. Este caso se suma a cerca de 1.500 demandas presentadas en Estados Unidos por daños relacionados con el uso de redes sociales.
La situación encendió alertas entre especialistas del Colegio Colombiano de Psicólogos, quienes advierten sobre el aumento de conductas de dependencia digital. Según el psicólogo Erik Fabián Rico, estas conductas se caracterizan por pérdida de control, dependencia emocional y uso constante de las redes pese a sus consecuencias negativas.
El experto explicó que muchas personas presentan irritabilidad cuando no pueden acceder al celular, revisan constantemente las notificaciones y descuidan actividades laborales o personales. Además, el uso prolongado puede generar alteraciones del sueño y ansiedad por no estar conectados.
Por su parte, la psicóloga Marieth Lozano señaló que los “likes”, comentarios y notificaciones generan liberación de dopamina, lo que produce un ciclo de gratificación que impulsa a los usuarios a buscar constantemente más interacción y validación.
Los especialistas también advierten sobre el fenómeno conocido como FOMO, que consiste en la ansiedad por perderse contenido o publicaciones, lo que refuerza la necesidad de revisar las redes de forma permanente.
Frente a este panorama, expertos recomiendan establecer horarios para el uso de redes sociales, reducir notificaciones, fortalecer actividades fuera del entorno digital y buscar apoyo profesional cuando el uso comience a afectar la vida cotidiana.
Finalmente, los especialistas concluyen que, aunque no siempre se puede hablar de adicción clínica, el uso excesivo de redes sociales puede generar dependencia psicológica y afectar la salud mental, por lo que insisten en promover un uso más consciente y equilibrado de estas plataformas.











