La institución, referente de alta complejidad en Tuluá, reportó que la presión asistencial ha impactado los tiempos de espera, incluso en el proceso de clasificación inicial (triage). En un comunicado oficial, el hospital explicó que la contingencia obedece a “las dificultades que actualmente atraviesa el sistema de salud relacionadas con la operación y prestación de servicios por parte de las EPS”, una situación que —subraya— supera su capacidad administrativa y la de la Gobernación del Valle.
Aunque el personal médico y administrativo ha reforzado turnos y protocolos para responder a la creciente demanda, la capacidad instalada resulta insuficiente ante el flujo constante de usuarios. La institución recordó que el servicio de urgencias prioriza la atención según la gravedad y el riesgo vital, e hizo un llamado a acudir únicamente en casos de emergencia médica inaplazable.
Frente al panorama, la Secretaría de Salud de Tuluá activó un plan de descongestión y solicitó respaldo a hospitales de municipios cercanos como Riofrío, Bugalagrande, Andalucía, San Pedro y Trujillo. La estrategia busca remitir pacientes con patologías que puedan ser atendidas en centros de primer y segundo nivel, para aliviar la carga asistencial del Tomás Uribe.
Mientras tanto, la institución reiteró su compromiso con la atención de la comunidad y aseguró que continuará informando sobre la evolución de la contingencia y la normalización gradual de los servicios.











