En medio de la celebración, realizada en Risaralda, Andy tomó el micrófono para interpretar la canción que marcó el inicio del baile oficial de su padre con su ahora esposa. La escena, cargada de simbolismo y emoción, conmovió a los invitados y rápidamente se convirtió en uno de los instantes más comentados del matrimonio.
Más allá del espectáculo y la fiesta, el gesto del hijo hacia su padre reflejó la cercanía familiar y el respaldo a esta nueva etapa en la vida del intérprete de música popular. Mientras los recién casados bailaban, la voz de Andy acompañó el momento, fusionando música y familia en una imagen que quedará como uno de los recuerdos más significativos de la ceremonia.
La boda, que reunió a decenas de invitados y figuras del medio artístico, tuvo en ese primer baile un instante íntimo que trascendió lo protocolario para convertirse en el verdadero corazón de la celebración.











