El epicentro de los disturbios ha sido Jalisco, especialmente la zona metropolitana de Guadalajara, donde se reportaron quema de vehículos, cierres viales y afectaciones al transporte. En Puerto Vallarta, aerolíneas internacionales suspendieron vuelos ante la situación de orden público.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que existe “absoluta coordinación con gobiernos de todos los estados” y pidió mantener la calma. Entretanto, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, suspendió las clases presenciales y varias alcaldías, como Zapopan, cerraron espacios públicos.
En Michoacán y otras entidades como Guanajuato, Colima y Veracruz también se registraron bloqueos carreteros con vehículos incendiados, según reportes de La Jornada.
Oseguera era uno de los narcotraficantes más buscados por México y Estados Unidos, que ofrecía una recompensa millonaria por su captura. Su muerte marca uno de los golpes más contundentes al crimen organizado desde la detención de Joaquín “El Chapo” Guzmán, pero también abre un nuevo capítulo de incertidumbre y violencia en el país.









