por: El Tabloide · 29 junio, 2015
Las altas temperaturas registradas en el país, es un llamado de alerta a la población en general para que desde ahora mismo, comience a tomar las medidas preventivas necesarias con el fin de evitar un posible racionamiento de agua que, como se sabe, trae fatales consecuencias.
Tal parece que el verano de esta temporada no es igual al que hemos soportado desde varios años atrás, puesto que las causas que lo generan aumentan cada año y el calentamiento global no es una falacia sino una verdad de a puño.
Lo que comúnmente sucede es que nadie cree que los recursos naturales no renovables se agotan tarde que temprano y se hace caso omiso a las recomendaciones de los organismos especializados en el tema, solamente cuando se sufre en carne propia las consecuencias del abuso cometido a diario contra la misma naturaleza.
Las cumbres mundiales adelantadas para prevenir una catástrofe ambiental que afectaría a toda la población, no dejan de ser solo recomendaciones simples que nadie cumple a cabalidad, sino que se limitan a realizar algunas normas mínimas con el fin de quedar bien ante los países compromisarios.
Y en consecuencia, la mayoría de la gente tampoco acata las recomendaciones y sugerencias puesto que si los grandes no se someten a la ley mucho menos el resto de la humanidad.
Este es el fenómeno actual que es mucho más grave de lo que aparece a primera vista. Desde el punto de vista local y regional, somos testigos de la desaparición en el tiempo de las fuentes de agua en el Valle del Cauca, hay problemas muy graves en varios municipios y no se vislumbra hasta ahora una solución real, clara y definitiva.
Si no queremos, como dijimos antes, sufrir en carne propia las consecuencias de un fuerte verano como el que se avecina y que se prolongará hasta el próximo mes de septiembre según los entendidos en la materia, es conveniente tomar conciencia de la gravedad del problema y adelantar acciones que permitan, por lo menos, amortiguar los daños en un futuro a mediano y largo plazo.
Lo primero que debe hacerse es tomar plena conciencia de la necesidad del ahorro del agua, especialmente en el hogar, para que no se desperdicie por ningún motivo, ya que sabemos de lo “manguianchos” que somos cuando abunda el recurso hídrico, pero también conocemos de los enormes problemas que trae un posible racionamiento, si lo malgastamos adelantando labores que no son prioritarias, entre ellas lavar el carro o la moto en el andén, regar por largo rato el jardín, dejar las llaves de los lavaderos, baños y tanques mal cerradas, etc.
No es para alarmar a nadie, pero los sabios en el manejo del recurso hídrico predicen una futura guerra por el agua en el mundo globalizado actual y esto nos da pie para sentirnos tranquilos y seguros por un largo período, debido a la gran riqueza que en este sentido tenemos en el territorio nacional aunque no podríamos “dormirnos sobre los laureles” como dice el adagio popular, porque “camarón que se duerme se lo lleva la corriente”.
Por lo tanto, lo más recomendable es aceptar de buena gana, cumplir a cabalidad y respetar las normatividad existente sobre la protección, conservación y defensa de los recursos naturales, emanadas de los organismos oficiales, de lo contrario “lloraremos mañana lo que no fuimos capaces de defender en el presente”.
Y ya no decimos que se debe preservar el medio ambiente para garantizar el futuro de nuestros hijos, es el mundo actual el que está en peligro, y las víctimas en algunos países demuestran que el problema es demasiado serio para dejarlo pasar desapercibido.


