La emergencia mantiene trabajando en la zona a Bomberos Voluntarios, Defensa Civil y habitantes de la comunidad, quienes buscan contener el avance de las llamas y evitar que alcancen otros sectores de la montaña.
Ante las dificultades para controlar el fuego desde tierra, el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, informó que desde el inicio de la emergencia se solicitó a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) el apoyo de un helicóptero para realizar labores desde el aire.
Según el mandatario, la altura de la vegetación y los fuertes vientos han complicado el acceso y favorecido la propagación del incendio. Por esta razón, el apoyo aéreo permitiría reforzar las labores que actualmente se desarrollan en tierra.
Mientras se espera una respuesta a la solicitud, los organismos de socorro y la comunidad continúan trabajando en la zona para avanzar en el control de la conflagración.
La situación se presenta en medio de un aumento del riesgo de incendios forestales en Boyacá. De acuerdo con la Gobernación, 90 municipios del departamento han presentado una alta probabilidad de este tipo de emergencias debido a las condiciones climáticas.
Las autoridades mantienen el llamado a la comunidad para evitar actividades que puedan generar incendios y reportar de inmediato cualquier presencia de humo o fuego en zonas de vegetación.



