Las autoridades informaron que más de 30.000 personas permanecen desaparecidas, mientras los organismos de rescate trabajan contrarreloj entre los escombros de edificios colapsados para localizar sobrevivientes.
La zona más afectada es el estado de La Guaira, donde decenas de edificaciones se derrumbaron o sufrieron graves daños estructurales. En varias localidades también se reportan fallas en el servicio de energía eléctrica, dificultades en las comunicaciones y afectaciones a la infraestructura vial.
Ante la magnitud de la tragedia, el gobierno venezolano decretó el estado de emergencia nacional y declaró a La Guaira como zona de desastre. Además, anunció la creación de un fondo inicial de 200 millones de dólares destinado a la reconstrucción de viviendas, hospitales y demás infraestructura afectada.
Las labores de búsqueda y rescate continúan con apoyo de equipos especializados nacionales e internacionales. Diversos países, entre ellos Estados Unidos, expresaron su disposición para brindar asistencia humanitaria a las comunidades impactadas por la emergencia.
Por su parte, la Cancillería colombiana activó líneas de atención para apoyar a los connacionales que se encuentran en territorio venezolano y a sus familias, mientras realiza seguimiento a la situación en las regiones afectadas.
Las autoridades mantienen la alerta debido a las más de 30 réplicas registradas desde los dos sismos principales, mientras miles de familias permanecen a la espera de noticias sobre sus seres queridos desaparecidos.



