La iniciativa hace parte de una estrategia para fortalecer la prevención del consumo de sustancias psicoactivas entre niños y adolescentes. Además de la restricción al uso de vapeadores, contempla la actualización de los manuales de convivencia, el fortalecimiento de las escuelas de padres y un mayor trabajo con docentes y directivos para promover entornos escolares más seguros.
El anuncio fue realizado por la secretaria de Educación, Sara Rodas, durante un debate de control político en el Concejo de Cali. La funcionaria explicó que, aunque el uso de vapeadores no implica necesariamente que un joven consuma drogas, sí representa un factor de riesgo que puede facilitar el inicio en otras sustancias.
Durante su intervención también presentó cifras sobre deserción escolar. Según los registros oficiales, de los 6.610 estudiantes que abandonaron el sistema educativo en 2025, siete casos fueron asociados al consumo de sustancias psicoactivas. Sin embargo, Rodas advirtió que la cifra podría ser mayor debido a un posible subregistro.
La dependencia destacó igualmente que, mediante jornadas de búsqueda activa y visitas domiciliarias realizadas junto con la Secretaría de Bienestar Social y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), se logró el regreso a las aulas de 2.849 estudiantes que habían desertado el año pasado.
Con esta propuesta, la Administración Distrital busca contar con una herramienta que permita restringir el uso de vapeadores dentro de los planteles educativos y reforzar las acciones de prevención dirigidas a la población estudiantil.



